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TÉRMINOS Y CONDICIONES DE SERVICIOS DE ATENCIÓN

Permítame darle la Bienvenida a mi consulta psicológica. En este documento encontrará información importante sobre mis servicios profesionales y las reglas de funcionamiento de acuerdo a lo establecido en la República de Chile, en la Ley 20.584 del año 2012 sobre los derechos y deberes que tienen las personas en relación con acciones vinculadas a su atención en salud.

Aunque este documento puede ser un poco largo, es muy importante que lo lea y lo entienda. Al aceptarlo, indica que está de acuerdo con las reglas del trabajo que vamos a realizar en conjunto. Con mucho gusto, estaré en disposición de responder cualquier pregunta que pueda tener sobre esto ahora o en el futuro.

1. SERVICIOS PSICOLÓGICOS

Los sevicios ofrecidos es una relación entre personas que trabajan profesionalmente en colaboración y búsqueda de un objetivo común de mejorar la calidad de vida y aumentar el bienestar psicológico del consultante. Por lo tanto, conlleva derechos y responsabilidades por parte de cada uno.

Antes de decidir iniciar el proceso, es muy importante que el consultante entienda con claridad sus derechos y responsabilidades.

También es importante que conozca y tenga presentes las limitaciones legales de algunos de estos derechos.

Por otra parte, el Terapeuta, tiene responsabilidades hacia el Consultante. En los siguientes párrafos se describen esos derechos y responsabilidades.

El profesional a cargo tiene la responsabilidad de ofrecerle el tratamiento que más se adecúe a sus necesidades y objetivos acordados conjuntamente. En ese sentido, se compromete a dedicar el tiempo necesario, el conocimiento profesional actualizado y los esfuerzos que estén dentro de sus posibilidades para lograr los objetivos terapéuticos propuestos con el consultante.

Por su parte, el Consultante tiene el derecho de conocer las ventajas y desventajas de los distintos procedimientos de tratamiento con base en evidencia que el Terapeuta le puede ofrecer, para que pueda tomar una decisión informada, y si lo acepta, se compromete a cumplir con las indicaciones debidamente fundamentadas por este. En el caso de que la intervención que requiera deba ser realizada por profesionales de otras disciplinas diferentes de la psicología o que esté fuera de las competencias o campo de trabajo del Terapeuta, este tiene la responsabilidad de darle esa información.

Aunque no es posible conocer de antemano el número exacto de sesiones, hay un claro compromiso por parte del Terapeuta, de que el tratamiento tenga la mínima duración necesaria para lograr los objetivos propuestos. Por lo general, dependiendo de la naturaleza del problema, y de las condiciones de aplicación, el tratamiento puede tener algunos meses de duración. En este sentido, el Terapeuta estará en completa disposición de responder las preguntas sobre el procedimiento que puedan surgir, y en caso de que decida terminar el proceso unilateralmente, estará en completa libertad de hacerlo en el momento que lo desee.

2. CITAS Y SESIONES

Las sesiones –tanto de evaluación como de tratamiento- tienen una duración aproximada de 50-55 minutos de duración y en la mayoría de los casos se realizan con una frecuencia de una vez a la semana.

Habrá situaciones especiales en las que, por la naturaleza de la intervención, puede ser necesario programar sesiones de mayor duración, de 90 a 120 minutos, o de mayor frecuencia (más de una vez a la semana), en cuyo caso se discutirá y acordará previamente con el Consultante, al igual que los honorarios implicados.

Se respetará cada cita asignada y no se le asignará a ninguna otra persona.

En caso que el Consultante tenga que cancelar o reprogramar una sesión agendada, deberá informar al Terapeuta con un período de anticipación de por lo menos 24 horas antes de la cita agendada previamente. Este mismo criterio aplica también para el Terapeuta. En ambos casos, se tratará de reprogramar la sesión lo más pronto posible. Por otra parte, en caso que el Consultante llegue tarde, la sesión terminará a la hora acordada previamente.

En caso que el Consultante no asista o no informe anticipadamente la inasistencia a una sesión sin haber cancelado previamente, se hará el cobro completo de la sesión. Se aplica el mismo criterio en caso que el Consultante haya cancelado un programa de tratamiento, se considerará como efectuada la sesión, siendo descontando del total de las sesiones estipuladas en dicho plan de tratamiento.

No se aplican estos criterios en caso de motivos excepcionales o de fuerza mayor (por ejemplo, trabajo, urgencias médicas, otros).

3. HONORARIOS PROFESIONALES

La tarifa estándar de una sesión individual de 50-55 minutos es de $45.000 pesos chilenos.

La tarifa estándar de una sesión de pareja de 50-55 minutos es de $60.000 pesos chilenos.

El pago por consulta se realizará en cada sesión, aunque en algunos casos se pueden acordar otras formas de pago de acuerdo a las circunstancias, aunque en ningún caso se puede acumular un valor de pago superior a 4 sesiones.

En el caso de los programas de tratamiento a los cuales el Consultante acceda previa sugerencia del Terapeuta, estos aplican para aquéllos procesos terapéuticos que implican más de 2 sesiones de tratamiento, entendiéndose por sesiones de tratamiento todas aquéllas sesiones efectuadas una vez finalizada la etapa de evaluación, lo que será informado previamente por el Terapeuta.

De esta forma, el Terapeuta puede sugerir un programa de tratamiento de no más de 8 sesiones por cada vez, siendo factible de renovar por la misma cantidad de sesiones u otra frecuencia, según sea la situación del Consultante. También queda sujeto a criterio del Terapeuta, la aplicación o no de un descuento sobre el monto total del programa de tratamiento, según su situación personal y particular (2).

Este descuento señalado no aplica para sesiones únicas o sesiones sin programa de tratamiento.

Los pagos tanto para las sesiones con y sin programa de tratamiento se pueden hacer en efectivo, en cheque o mediante transferencia bancaria. Por cada pago realizado en forma efectiva, se emitirá una boleta de honorarios, la que se enviará por correo electrónico a la casilla registrada del Consultante.

Además del cobro por sesión con y sin programa de tratamiento, se causará cobro por la asistencia a reuniones, juntas médicas o consultoría con otros profesionales, en caso de que fuese necesario.

4. CONFIDENCIALIDAD Y LÍMITES

De acuerdo con lo establecido en la Ley 20.584 del 2012 (Chile), la totalidad de la información, así como los registros e historias clínicas, están cobijadas por el secreto profesional. Por consiguiente, el Terapeuta no discutirá ninguna información revelada en consulta con ninguna persona ni entidad.

En caso que, por motivo de interconsulta profesional, se requiriera de algún informe psicológico o certificado de atención psicológica, el Terapeuta solamente suministrará previa aprobación escrita del Consultante.

En este sentido, el Terapeuta no podrá revelar a nadie que el Consultante está asistiendo a consulta profesional psicológica, sin previa autorización del mismo Consultante, es por ello que tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar la confidencialidad del material escrito relacionado, así como de la historia clínica. 

Sin embargo, la confidencialidad tiene un límite, de acuerdo con lo señalado en el artículo 13avo, inciso 3ro de la Ley 20.584 del 2012 ya citada, dentro del cual se estipula que la información contenida en la ficha clínica, ya sea copia de la misma o parte de ella, puede ser entregada total o parcialmente a solicitud expresa de las personas y organismos que se indican a continuación en la forma y condiciones que se señalan:

a. Al Titular de la ficha clínica y su representante legal, y en caso de fallecimiento, a sus herederos.

b. A un tercero debidamente autorizado por el titular, mediante poder simple otorgado ante notario.

c. A los tribunales de justicia.

d. A los fiscales del ministerio público y al abogado previa autorización del juez competente.

e. Al instituto de salud pública en el ejercicio de sus facultades.

Por otra parte, cabe señalar también que en caso de tener información de intenciones del Consultante respecto a atentar contra su vida o de hacer daño o atentar contra la vida de otras personas, o si es de su conocimiento una situación de abuso hacia niños o ancianos, el Terapeuta tiene la obligación ética y legal de revelar de inmediato esta información a las personas o autoridades competentes. Por lo tanto, el Terapeuta tiene la responsabilidad de valorar la gravedad de la situación para establecer el límite de confidencialidad en esos casos.

5. DERECHO A SUSPENDER EL TRATAMIENTO

El Consultante tiene el derecho de suspender el tratamiento en el momento en el que desee. Es recomendable que manifieste su decisión al Terapeuta con el fin de que tenga oportunidad de dar retroalimentación, así como escuchar las recomendaciones que le pueda hacer este. 

De la misma forma, el Terapeuta puede decidir suspender el tratamiento si considera que no está siendo benéfico para sus objetivos, o si hay retrasos o cancelaciones reiteradas o si no hay suficiente cumplimiento o adherencia a las recomendaciones terapéuticas. En tales casos, aunque puede hacer sugerencias de tratamiento alternativo, el Consultante tiene la responsabilidad de buscar otras alternativas de atención profesional de salud mental.